¿Experto en nada? by Helens's Digest

Cuando tienes ese tipo de perfil de saber de todo y no ser experto en nada (o sí), suele surgir esa pregunta en nuestras cabezas. Vengo a desmontar ese mito chungo que sé que nos atormenta.  Creedme que aún me cuesta asumir que es una gran mentira y que sí somos expertos, de hecho, en varias cosas.

Los perfiles 360 (y no hablo de una Mocatriz) solemos movernos en muchos campos porque normalmente nos gustan muchas cosas diferentes. En determinados momentos de nuestra vida nos hemos interesado o incluso hemos trabajado haciendo funciones en áreas muy diversas.

En mi caso he trabajado como redactora y locutora de radio en emisoras locales y nacionales pero en un momento concreto de mi vida, tiré por la rama del marketing aplicado a redes sociales y web.

En ese entorno desarrollé muchas facetas que me fascinaban: diseño aplicado a redes, fotografía a nivel digital optimizadas para redes y web, redacción SEO y con un claro enfoque marketiniano, edición de vídeo para estos medios, retoque fotográfico más experto, estrategia aplicada a social media, paid media, análisis de datos de redes sociales y web, y un largo etcétera de habilidades que bien podrían ser de dedicación exclusiva por su extenso entramado.

La vida laboral me empujó de alguna forma a ser capaz de hacer el trabajo de cinco personas concentrado en uno. No me achiqué, porque siempre he creído que un profesional es más completo si tiene experiencia en muchas competencias relacionadas con su ocupación principal.

Pero esto tiene un doble filo: que no estás especializado en algo concreto. La falta de especialización, en muchas ocaciones está mal valorada aunque seas capaz de hacer casi de todo. Se mira más lo que falta y no lo que tienes aunque, a mi modo de verlo, esto sea mucho más valioso.

Creo que una persona capaz de hacer diferentes ocupaciones en un puesto es capaz también de hacer muchas cosas de forma simultánea: el glorificado multitasking. En situaciones de estrés, crisis o grandes proyectos y volúmenes de trabajo, creedme que esto es un salvavidas para uno mismo y para la empresa o clientes con los que trabajes.

No hay que infravalorarse por no estar especializado, sino sentirse profundamente orgullos y valioso por ser una persona resolutiva. Aunque se venda esa idea de que hay que especializarse -que es muy respetable- optar por un perfil formado por diferentes conocimientos (no necesariamente a nivel experto), es bajo mi punto de vista un perfil a valorar. Si tuviera que contratar en mi empresa a un persona, optaría por este tipo de perfil.

Ojo, esto no significa que tengamos que llevarnos al límite o debamos quemarnos en un puesto de trabajo haciendo el trabajo de tres personas, no. Pero sí podemos destacar como un activo de gran valor por todo ello. Eso sí, saber de muchas cosas no nos excusa de no estar actualizados y de buscar la excelencia en lo que hacemos. No vale de mucho saber de algo, si no nos molestamos en refrescar ese conocimiento y más en lo que se refiere al mundo digital.

Ya sabes, si eres un perfil 360, eres experto en ser resolutivo, en estar al día de todo lo que ocurre, en multitasking, eres fresco y un apasionado del trabajo bien hecho y sobre todo, eres una mente curiosa y eso es muy muy valioso.

 

 

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